domingo, 26 de octubre de 2008

Hoy te quiero recordar, amigo Joaquín

Hoy hace dos años que Joaquín nos dejó. De repente, en silencio, sin hacer ruido. Ninguno de los que le conocíamos sabía de su enfermedad. Fue algo relativamente rápido, cuestión de pocos meses, pero lo mantuvo para él, secretamente.

Hace dos años recibimos un mazazo tremendo, los que le queríamos y apreciábamos. Destacó siempre por su valor, por su capacidad para defender por encima de todo su método y sus creencias, por no tener ningún problema en estar en el lado de los perdedores (o eso creen algunos), cuando siempre es más fácil apuntarse al carro de los ganadores (o eso creen ellos) como hacen la gran mayoría (qué fácil resulta manipular y dirigir a las masas, sobre todo sin que se den cuenta de ello).

Yo le conocí en el año 1991 en Madrid, y desde entonces me brindó su amistad. Fueron muchas las ocasiones en que hablamos, y siempre me lo encontraba con su espíritu incansable, dispuesto a recorrer toda España y medio mundo, con tal de revelar sus descubrimientos. No entendía que otros grafólogos no quisieran saber nada de ello. Ni tan siquiera acercarse a su método, aunque solo fuera por el espíritu investigador que se supone que todos llevamos dentro. En cambio, fue rechazado constantemente, criticado por muchos que ni siquiera sabían de lo que hablaban. La ignorancia sumada a la inquina.

Mi última conversación con él fue durante el mes de agosto de 2006. El ya sabía de su enfermedad y de que le quedaba poco, pero en ningún momento sus palabras transmitieron pesar de tipo alguno; al contrario, su ímpetu permanente e ilusionante brillaba como siempre en su voz.

Por eso el golpe fue aún mayor, cuando nos enteramos de que había emprendido su último viaje sin decirnos a los que le queríamos que tenía el billete comprado hacía tiempo.

En 1993 también se nos fue de igual modo, rápido y ligero de equipaje como diría el poeta, nuestro común maestro Vicente Lledó. Fue otro mazazo para mi.

Los dos se fueron antes de tiempo. Sin duda. Muy pronto. Todavía les quedaba mucho por hacer. Pero la vida se comporta a veces así, de forma cruel, dejándonos sin los mejores.

Hoy te quiero recordar, amigo Joaquín.

jueves, 16 de octubre de 2008

La Grafopsicología de Marchesan

Aprovechando la anterior entrada, dedicada a una escuela grafológica no muy conocida, voy a dedicar ésta a otra escuela que le ocurre en Italia lo mismo que a la de Trillat en Francia. Todos sabemos que la metodología predominante allí es la morettiana, pero existe también otra corriente muy interesante y no tan extendida y conocida: la Grafopsicología (psicología de la escritura) de Marco Marchesan.

Hace más de un año (creo que bastante más) me puse en contacto con la grafóloga Rosa María González Lana, que acababa de publicar un libro introductorio sobre esta metodología (Grafopsicología: análisis de la escritura). Le pedí el libro, por cierto muy intesante y recomendable (quien lo quiera, se lo puede pedir en el siguiente correo electrónico sicologia@glana.jazztel.es y puede ojear también sus datos aquí http://www.geocities.com/rosaglana/Grafologia), y de paso le solicité que me escribiera algún resumen introductorio del sistema para publicarlo en el foro de mi página, y así que la gente lo conociera un poco más.

Muy amablemente me lo mandó, y al acordarme recientemente de ello, procedo a insertar también aquí la información que me facilitó Rosa en su momento, por que entiendo que es importante que todos los grafólogos conozcamos, aunque sea de oidas, otros enfoques diferentes a los que estamos acostumbrados.

Ahí os va.

Marco Marchesan a finales de los años 30 revisó todas las indicaciones grafológicas que hasta ese momento se habían realizado en Europa, aclarando lagunas e incertidumbres; a través de una larga obra en la que profundiza tanto en el terreno teórico como en el práctico, ha articulado leyes interpretativas universalmente válidas que, aseguran un punto de referencia riguroso y objetivo en la interpretación de los signos, que permite incluir los comentarios psicológicos en un cuadro de conjunto articulado.

La psicología de la escritura (así se llama el sistema fundado por él), tiene su origen en los fundamentos biológicos de la conducta que la Psicología actual enseña. Para orientarse ha elaborado un conjunto de reglas o principios de interpretación de la dinámica gráfica fundamentado en sus tres sistemas: el sistema de leyes (explica como el subconsciente se manifiesta en la escritura simbólica); el sistema gráfico (permite descubrir las constantes y variables del trazado gráfico dentro de un esquema racional); y el sistema psíquico (permite poner de manifiesto la interacción de las distintas tendencias).

EL SISTEMA GRÁFICO

El sistema gráfico de la psicología de la escritura examina la escritura en su conjunto para detectar sus constantes y las posibles variaciones en el trazado gráfico de manera que forma un esquema racional y completo en el que se pueden insertar los elementos que se recogen de cada escritura. Ha detectado 226 signos gráficos, incluidos en un esquema general subdividido en trece apartados: el renglón, el tamaño, los espacios, la claridad, el movimiento, la inclinación, la concisión, los elementos (los palotes, perfiles, uniones entre letras), los óvalos, los rizos, los accesorios (barras de la “t”, puntos de la “i”), signos compuestos y movimientos especiales.

EL SISTEMA PSÍQUICO

Marchesan ha elaborado un sistema basado en un esquema general de la funcionalidad de la psique examinada en su interioridad y en sus relaciones con el mundo externo. Amplio y estructurado, presenta numerosas variantes de personalidad y de sus actitudes frente a las situaciones y al aportar clarificación y comprensión sobre el funcionamiento de la mente y la interrelación de sus elementos, permite conocer si el efecto de una tendencia está controlado, modificado o anulado por la presencia de otra tendencia que tiene el mismo sujeto.

LAS LEYES DE LA ESCRITURA

Las Leyes de interpretación del signo gráfico de la escritura están concebidas y enfocadas bajo el doble sentido de funcionalidad psíquica y movimiento grafológico, como única expresión de los impulsos grafomotor y el psicosensomotor.

Basándose en Freud, elabora cuatro leyes generales de la actividad del inconsciente y treinta y seis específicas de la escritura, formando así una estructura que permite interpretar las manifestaciones gráficas más variadas, pudiendo ser analizadas de forma sistemática.

Las leyes de la escritura explican el modo en que nuestro inconsciente, proyecta inclinaciones, impulsos y tendencias en la escritura; podemos reconocer estos impulsos y tendencias en función de la deformación del modelo que en mayor o menor medida todos hacemos.

lunes, 13 de octubre de 2008

El método grafológico de Raymond Trillat

El pasado fin de semana 3, 4 y 5 de octubre, tuve la satisfacción de participar en un curso impartido en Bilbao por D. Vicente Escriche y D. Angel Martínez, ambos Hermanos Escolapios.

El curso era una introducción al método grafológico de Raymond Trillat, importante grafólogo francés, que tiene principalmente el mérito de ser considerado el primer grafoterapeuta.

Conocía algo de este método (incluida la grafoterapia que aplican) por dos libros publicados de Trillat en España, por obra y gracia de D. Vicente, pero es claro que una vez oido a este magnífico profesor, toda una eminencia en grafología de los que ya van quedando menos (82 años y una mente lúcida como pocas), entendí mucho mejor el sentido y proceder de esta metodología.

Esta escuela grafológica no es muy conocida, ni tampoco ha sido muy difundida, ya que ha quedado eclipsada prácticamente por la escuela clásica francesa, seguidora de Crepieux-Jamin y predominante en Francia.

El método de Trillat tiene puntos de vista muy curiosos a tener en cuenta. Desde la propia observación de los que denomina los "cuatro planos concurrentes de la escritura": la letra, la palabra, la línea y la página, desde el estudio del margen central (algo que yo no conocía), hasta los conceptos de ritmo, melodía y armonía. Una aportación muy rica, sinceramente.

Agradezco a la colega y amiga Mª Jesús Saenz el haber traido a nuestra tierra a tan venerable profesor, y habernos permitido así conocerle, a él y a esta metodología tan interesante. Ha merecido la pena.